Hablemos ahora de nosotros. De los padres. ¿Qué hacer ante un hijo adolescente? ¿Debo ser autoritario, amigo?, ¿Debo consentir, prohibir?…
Los padres deberán “ formarse” para afrontar esta etapa evolutiva. Deberán seguir las pautas de educación adecuadas para controlar y evitar el conflicto. Es importante que lean mucho sobre adolescencia. Al final del informe se dará una bibliografía sobre el tema. Lea libros sobre la adolescencia. Piense en su adolescencia. Espere cambios de humor en el hijo que normalmente es muy alegre y prepárese para más conflictos en el futuro que surgirán a medida que su hijo encuentre su lugar como persona. Los padres que saben lo que les espera pueden enfrentarse mejor a ello. Y cuanto más informados estén los padres, menor será el dolor.y
Es muy difícil conseguir en estos años una buena relación… Yo diría que es utópico, pero siempre podremos paliar un poco las consecuencias de la crisis en nuestra comunicación con ellos… Es evidente que con unos padres autoritarios , que toman ellos las decisiones unilateralmente los hijos serán incapaces de hacer nada porque siempre tendrán miedo, y si la rigidez ha sido mucha, lo más probable es que la crisis de oposición del chico o la chica sea mucho más grave. No olvidemos que el temor y el miedo nunca han sido formativos. Debemos enriquecer su personalidad no anularla.
Aquellos que son superprotectores tampoco favorecen a los adolescentes que serán chicos tímidos, inseguros, incapaces de tomar decisiones, con un exceso de control paterno afectivo, que no es más que una forma de chantaje emocional. “¿ te vas a ir? ¿ me dejas sola? Yo que siempre me sacrifiqué”....
El otro tipo de Padres permisivos o muy permisivos, igualitarios, hacen que casi no se distinga quien es quien. En realidad suelen ser padres inmaduros, que no asumen la responsabilidad de la educación, son despreocupados, negligentes, o con pocos recursos educativos… padres que por propia comodidad o por temor a ser impopulares ante sus hijos, mantienen actitudes de concesión constante. Ceden ante cualquier petición de los hijos. Esto es sin duda muy perjudicial, pues los niños crecerán sin patrones adecuados de conducta, no podrán identificarse con un modelo paterno, puesto que son colegas, y no podrán enfrentarse al mundo con la responsabilidad y la formación adecuadas porque sus padres no la han tenido.
¿Cuál sería pues el tipo de padres que pueden educar sanamente a sus hijos?
¿Qué postura es la adecuada para un buen desarrollo psicológico, emocional e intelectual del adolescente?
Padres moderadamente autoritarios:
* No se debe mandar hoy una cosa y mañana otra, con contradicciones porque evidentemente nos hará perder credibilidad.
* Cuando se toma una decisión hay que mantenerla. Previamente hay que razonarla pero una vez tomada, deberemos mantenerla aunque cueste trabajo o sacrificio…
* No se puede exigir a los hijos lo que no somos capaces de hacer. Mantener una congruencia de vida, no podemos pedir orden si somos un desastre….
* Se debe mantener el control. No dejarse llevar siempre por la ira, el enfado, puesto que nos puede llevar a dar órdenes que luego tendremos que corregir.
* Ser tolerantes con las pequeñas cosas, (la ropa, el tatuaje, el pendiente…) y poder exigir en las fundamentales.
* Mostrar interés por todas sus acciones. No exigir, dar órdenes y desaparecer de la escena, leer el periódico o marchar de casa, desatendiéndose del hijo.
* Disponer de muchísima paciencia. No debemos olvidar que ellos tratarán de imponer sus criterios, aprovecharse de nuestras debilidades, debemos ser perseverantes, no claudicando nunca, y cuando nos veamos desbordados pedir ayuda a un profesional que nos oriente.
* Valorar todo lo bueno, lo responsable que sea, aunque sea minimamente, pues así será estimulado, procurando estar siempre para ver también lo que ha hecho bien, aunque sea su deber (como estudiar, o recoger su habitación) puesto que en esta crisis esto a él, al adolescente, le supone un esfuerzo.
* Forman hijos con confianza en sí mismos, con altos niveles de autoestima e independencia. Valoran la autonomía.
* Refuerzan la conducta disciplinada. Saben decir no.
* Dan los consejos adecuados, pero no imponiendo siempre su criterio.
* Son padres, no amigos, pero no son inaccesibles.
* Mantienen una comunicación amplia y pueden detectar problemas
Recetas para educar a un adolescente
Los tres ingredientes principales y básicos son empatía , sentido común y sobre todo mucho, mucho amor : ponerse siempre en el lugar de su hijo, llegar a sentir como siente él ,( empatía ) tratar de ser lógico, no dejarse llevar por el dramatismo, ni por los demás, ser consecuente ( sentido común) , y sobretodo quererle, pero quererle… sin condiciones, ( amor, puro y duro, el más difícil pero el mejor, el amor a los hijos)
Otros ingredientes:
Toneladas de:
- de información :
Informe a su adolescente y manténgase informado : La adolescencia es a menudo una época para experimentar y a veces esto incluye comportamientos arriesgados. No eluda los temas relacionados con el sexo, las drogas, el alcohol y el tabaco; conversar con su hijo abiertamente sobre estos temas antes de que se vea expuesto a ellos aumenta las probabilidades de que su hijo actúe de forma responsable cuando llegue el momento.
Kilos de:
- de Respeto a su privacidad:
Para algunos padres esto es algo muy difícil. Creen que todo lo que hacen sus hijos es asunto suyo.
Si existen señales de alerta que indican que puede haber problemas, usted se podría ver obligado a invadir la privacidad de su hijo hasta que llegue al fondo del problema, pero de lo contrario, manténgase al margen.
Respete su espacio. El dormitorio de un adolescente y sus llamadas telefónicas , mensajes, emails, deben ser algo privado y no hay necesidad de compartan con uno de sus padres todas sus ideas o actividades.
Kilos de…
- Supervisión pero sin tercer grado:
Todos los niños, adolescentes o no, requieren supervisión de los padres y usted tiene derecho a saber dónde estará su hijo y qué hace. Pero no espere que le dé todos los detalles ni que lo invite a ir con él/ella.
Establezca la costumbre de que explique con quien sale y donde podríamos buscarle en caso de necesidad. Batería del móvil, contestarlo.
Respetar su intimidad y sus silencios, sin intentar hacerle hablar de algo que no quiera. No presionarlo y mantenerse receptivos para que el joven sepa que puede contar con el apoyo de los padres.
Mucha cantidad de…
- Escucha activa : escuchar con atención lo que quieren explicarnos o preguntar. Cuando hable con él, concéntrese en lo que dice. Hágale alguna pregunta sobre lo que explica para demostrar que realmente se quiere enterar bien. Y sobretodo nunca diga “ ahora no tengo tiempo”.
Hablar también de lo que les interesa a ellos. Dar tiempo para abordar los temas que nos interesan a nosotros.
Una pizca de…
- establecer de antemano reglas apropiadas: Sepa ceder y ser flexible. Si su hora de llegada no es la que el quiere, trate de negociar. Si se porta bien, el aumentar la hora de llegada puede ser un premio. Tenemos que fijar normas y límites pero a través del diálogo para que nuestros hijos acepten y asuman compromisos. Tenga previstas las sanciones
- Crítica + elogios En primer lugar, la crítica y la corrección debe combinarse con el uso frecuente de elogios. Es decir, debes ser capaz de ver también lo que tu hijo hace bien y decírselo. Por muy desastre que te parezca tu hijo, seguro que tiene también valores positivos que debes esforzarte en reconocer. Además es necesario corregir con mucho cariño. Por tanto la crítica debe ser serena y ponderada, sin precipitaciones y sin apasionamiento. Cuidadosa, sin ironía, sin sarcasmo, como se corrige a un amigo.
Otro poco de…
- Tómarlos en serio, no tratarlos como seres inferiores que explican cosas de las que estamos de vuelta.
- No sermonear… No aprovechar cualquier ocasión para soltarles “el mismo rollo”.
- No hacer comparaciones. Es importante evitar, tanto cuando les hagamos propuestas como cuando los censuremos, ponernos a nosotros mismos como modelos ("A tu edad yo...") o poner como ejemplo a otras personas ("Mira tu hermano como..."). Es injusto, ofensivo y un camino seguro para conseguir su animadversión. En todo caso compáralo con él mismo ("Seguro que lo conseguirás, como cuando hiciste...").
No se olvide de:
- Libertad según responsabilidad A mayor responsabilidad, mayor autonomía, y ante faltas de responsabilidad, restricciones de autonomía. Si le engaña o falta a sus compromisos, no le grite ni le riña. Explíquele con toda la calma de que sea capaz, que ha faltado a nuestra confianza, por lo cual tendrá menos autonomía hasta que demuestre que es digno de confianza …
- Explique siempre porqué.Siempre que pida a su hijo que haga algo, explique por qué se lo pide. No use expresiones como "porque lo digo yo" o "porque sí".
- No dude siempre. Deje que se explique. Dar crédito a lo que dice salvo cuando tenga evidencia de lo contrario
Espolvoree con…
- El perdón cuando sea necesario. Usted puede perdonar y también pedir perdón, eso no le hace más pequeño ante sus ojos sino más grande.
- Tiempo, para él, para los dos. El debe ser lo más importante. Compartan alguna actividad ( acompañarle a partidos, o actividades extraescolares, ver la fórmula uno, escuchar música, ir de compras, etc..meterse un poco en su mundo…)
- Compartir alguna preocupación personal con su hijo y pidiéndole su opinión (temas al alcance de su nivel madurativo: problemas de trabajo, de salud...) puede facilitar la comunicación entre ambos.
Y el toque final para conseguir un buen resultado
Asegurarle nuestra cercanía y afecto incondicional, independientemente de sus logros y comportamiento. El adolescente también necesita sentirse seguro y querido por sí mismo. No de por supuesto que su hijo lo sabe, se puede expresar también físicamente cuanto le quiere, con abrazos, o besos, independientemente de la edad que tenga. Especialmente : Quiérale… digáselo y demuéstreselo…
Recuerde que eso es lo único importante para que su hijo sea una persona feliz…y recuerde que ese tiene que ser nuestro objetivo como padres…
¡¡¡ No lo olvide nunca!!!
En resumen
En fin, educar es por tanto ayudarles fomentando su independencia, su libertad, enriqueciéndolos sin anularlos, estando al lado, y no encima.
Con esta información sólo querría que quedara bien claro que la adolescencia es esa edad en la que todos juramos que seríamos distintos a nuestros padres, para acabar con el tiempo pareciéndonos y acercándonos absolutamente a ellos… esa edad en la que ustedes se reconocerán en estas frases:
· Miente respecto al colegio o pira.
· Deja la habitación como una pocilga.
· Quiere volver tarde.
· Tiene una actitud agresiva. Incluso amenaza o insulta.
· No hace más que ver la tele.
· No ayuda en casa.
· Siempre quiere estar solo
· Sé que bebe o fuma
· Está siempre en bares y discotecas.
· Exige continuamente cosas caras, de marca y tiene rabietas si no lo consigue…
· Quiere vestirse de la forma más rara del mundo
· Está apático, parece no importarle nada…
Bien, pues todos estos problemas, siempre que no se desborden como ya hemos visto, forman parte de su evolución, de su crisis de oposición, que como toda crisis es madurativa y cuya ausencia es patológica. Es decir es básica la rebelión contra la familia, puesto que ésta tiene que ser negada para que el adolescente llegue a la madurez real, por ello una hiperautoridad paterna que aplasta sistemáticamente todo intento de afirmación del adolescente o por el contrario la superprotección y el exceso de permisividad hacen que el adolescente no sepa a que atenerse y pueda por tanto complicarse su crisis hasta hacerse patológica y necesaria de tratamiento…
Para que esto no suceda es importante tener grandes dosis de amor, de paciencia, de comprensión y de recuerdos…. Quizás es por esto por lo que los padres no suelen comprender a sus hijos en esta edad, no se acuerdan. Por mi profesión trato continuamente con ellos, y he descubierto que me encantan. Creo que lo importante es volver la vista atrás…y recordar… no, no está tan lejos, sólo hay que recordar las riñas con los padres por la hora de llegada, las amenazas de cortar el teléfono, que en la actualidad puede ser desconectarlos de Internet, los suspensos, los novios, las copas de más, la responsabilidad de menos, el egoísmo de creer que el mundo era nuestro y que todo debería estar a nuestra disposición…recordarnos a nosotros mismos, como nos sentíamos, la incertidumbre ante el futuro, el no saber bien quienes éramos, el cuestionar todos los valores de nuestros padres…. Es solo un ejercicio de memoria… no queda tan lejos… sólo hay que intentarlo….
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA
* isabelmenendez.com
* Un adolescente en casa: Consejos para disfrutar con la adolescencia de sus hijos Joan Carles Suris. Editorial. De Bolsillo
* Un adolescente en mi vida: Manual práctico para la educación de los hijos. D. Maciá. Editorial. Pirámide
* 100 maravillosas formas de comprender a tu hijo adolescente Trudy Simpson Editorial: Troquel
* Socorro! Tengo un hijo adolescente R.T Bayard y J. Bayard Editorial: Ediciones Temas de hoy
Isabel Menéndez Benavente
jueves, 4 de febrero de 2010
La música puede explotar un aprendizaje más completo
De acuerdo a un informe realizado en el Reino Unido, el aprendizaje de un instrumento musical en la escuela puede aumentar la confianza de un niño y fomentar el aprendizaje cualitativo en otras áreas.
Nueve de cada 10 escuelas, que respondieron una encuesta realizada por el gobierno británico, se le preguntó sobre los beneficios que pueden tener para los alumnos, aprender a tocar instrumentos en grupo. Los establecimientos indicaron que el proceso reafirmó la autoestima de los niños y favoreció a que los estudiantes .
Muchos profesores han señalado que el régimen de interpretar un instrumento musical lidera a otras actitudes positivas e imprimen motivación para abordar otros temas.
Los talleres musicales están funcionando en 6.500 escuelas de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte.
El estudio, realizado por el University of Arts de Londres, se se denomina como Programa de Amplias Oportunidades, donde niños de ocho y nueve años de edad aprenden a tocar un instrumento. Incluso el profesor de la clase se integra y aprende a jugar con los niños.
El 97% de los directores de escuelas primarias y el personal en 1.389 escuelas en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte que participaron en el estudio señalaron que los alumnos disfrutan de estas clases y esperan asniosamente la siguiente.
Muchos de los maestros señalaron que la capacidad de trabajar en equipo mejoró y los niños pudieron desarrollar sus habilidades de concentración.
NIÑOS "MÁS COMPLETOS"
John Witchell, director ejecutivo de la Federación de Servicios Musicales, entidad que encargó el informe, dijo que hay mucha evidencia de que todas las personas que respondieron acerca de los impactos del programa, indicaron que permitió una tener una mejor motivación para la actividad académica y en el comportamiento de los alumnos.
"Este programa es como una actividad social donde los niños trabajan juntos. No están compitiendo entre ellos, tienen que colaborar, y usar su cuerpo y mente para producir la música, además tienen que usar sus emociones para así permitir su libre expresión", señaló.
En términos de educación musical, el estudio encontró que aprender un instrumento en el colegio es tan efectivo que la educación formal en una sala de clases. El programa fue particularmente útil como una introducción para interpretar un instrumento musical, pero también permitió identificar talento en los alumnos y al mismo tiempo promover una experiencia alegre que beneficie todo su desarrollo formativo.
Los resultados de la muestra fueron reforzados por el departamento de Niños, Escuelas y Familias. " Los niños reciben un enorme valor de la música, tanto como un tema por derecho propio y como un medio de motivar a los estudiantes a alcanzar mayores niveles de logro a través del currículo", señaló un portavoz.
Nueve de cada 10 escuelas, que respondieron una encuesta realizada por el gobierno británico, se le preguntó sobre los beneficios que pueden tener para los alumnos, aprender a tocar instrumentos en grupo. Los establecimientos indicaron que el proceso reafirmó la autoestima de los niños y favoreció a que los estudiantes .
Muchos profesores han señalado que el régimen de interpretar un instrumento musical lidera a otras actitudes positivas e imprimen motivación para abordar otros temas.
Los talleres musicales están funcionando en 6.500 escuelas de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte.
El estudio, realizado por el University of Arts de Londres, se se denomina como Programa de Amplias Oportunidades, donde niños de ocho y nueve años de edad aprenden a tocar un instrumento. Incluso el profesor de la clase se integra y aprende a jugar con los niños.
El 97% de los directores de escuelas primarias y el personal en 1.389 escuelas en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte que participaron en el estudio señalaron que los alumnos disfrutan de estas clases y esperan asniosamente la siguiente.
Muchos de los maestros señalaron que la capacidad de trabajar en equipo mejoró y los niños pudieron desarrollar sus habilidades de concentración.
NIÑOS "MÁS COMPLETOS"
John Witchell, director ejecutivo de la Federación de Servicios Musicales, entidad que encargó el informe, dijo que hay mucha evidencia de que todas las personas que respondieron acerca de los impactos del programa, indicaron que permitió una tener una mejor motivación para la actividad académica y en el comportamiento de los alumnos.
"Este programa es como una actividad social donde los niños trabajan juntos. No están compitiendo entre ellos, tienen que colaborar, y usar su cuerpo y mente para producir la música, además tienen que usar sus emociones para así permitir su libre expresión", señaló.
En términos de educación musical, el estudio encontró que aprender un instrumento en el colegio es tan efectivo que la educación formal en una sala de clases. El programa fue particularmente útil como una introducción para interpretar un instrumento musical, pero también permitió identificar talento en los alumnos y al mismo tiempo promover una experiencia alegre que beneficie todo su desarrollo formativo.
Los resultados de la muestra fueron reforzados por el departamento de Niños, Escuelas y Familias. " Los niños reciben un enorme valor de la música, tanto como un tema por derecho propio y como un medio de motivar a los estudiantes a alcanzar mayores niveles de logro a través del currículo", señaló un portavoz.
Estudiantes de pedagogía tienen bajas expectativas de los alumnos pobres
Una investigación demuestra que en Chile el prejuicio de que el nivel social del niño determina su futuro académico está muy arraigado entre los profesores, incluso desde primer año de universidad.
“Marcela es una niña que asiste a una escuela municipal de Pudahuel. Vive con sus padres y es la segunda de tres hermanas. Su madre es trabajadora de casa particular y su padre está actualmente cesante. Ella tiene un nivel de inteligencia promedio, pero en matemáticas se está sacando malas notas… Hace un tiempo, solía tener una actitud positiva hacia la escuela y era bien evaluada por sus profesores. Pero las últimas semanas, ha faltado repetidamente a clases y recibido varias anotaciones por mala conducta... Sus padres han tenido reuniones con el profesor, pero la situación no mejora”.
Esta pequeña historia fue la que tuvieron que analizar 54 estudiantes de Pedagogía Básica y Parvularia, y luego contestar un cuestionario durante una investigación realizada por la Universidad Diego Portales. El objetivo era determinar hasta qué punto influye el origen socioeconómico de los niños en el nivel de expectativas que sobre ellos tienen los aspirantes a profesores.
¿Qué apoyo necesitará Marcela?, ¿Cuál es su futuro académico?, fueron algunas de las preguntas que debieron contestar. Y las respuestas no fueron muy alentadoras. Los futuros maestros atribuyeron a la protagonista de la historia una baja autoestima, inestabilidad y lentitud en su aprendizaje. Dijeron que, probablemente, necesitaría apoyo extraescolar. Pero que, aún así, no tendría un futuro muy promisorio, ya que le auguraron un posible abandono de la escuela, que repetiría de curso o bien, que obtendría un mal puntaje en la PSU.
Otros 54 aspirantes a profesores evaluaron una historia muy similar. Con sólo unas pequeñas diferencias: el protagonista tenía los mismos problemas, pero vivía en Las Condes, su madre era médico, su padre abogado y estudiaba en un colegio particular. Eso bastó. La mirada de los futuros maestros fue diametralmente opuesta: el niño probablemente también necesitaría apoyo adicional, pero su futuro académico no estaba en riesgo.
“Los sujetos actúan en base a sus creencias. Si esperas menos de los alumnos, harás menos acciones para que estos niños mejoren su rendimiento. Uno de los factores que más explican el rendimiento es la expectativa del profesor”, dice Jaime Balladares, quien junto a Francisca del Río lideró la investigación.
EFECTO COMPROBADO
Son muchas las investigaciones que demuestran la incidencia que tienen las expectativas de los profesores en el rendimiento de sus alumnos.
Una de éstas corresponde a la realizada por Juan Casassus, especialista de la Unesco en Chile: los niños cuyos profesores tienen altas expectativas sobre sus habilidades obtienen hasta 22 puntos más en el Simce de Lenguaje y de Matemáticas. En cambio, cuando los docentes creen que el éxito o fracaso de los alumnos depende más de las condiciones del hogar, tienen resultados muy inferiores.
Pero la investigación de la UDP es la primera en Chile que demuestra que este prejuicio parte mucho antes de que los profesores lleguen a las aulas de las escuelas. Y que la formación que reciben en las universidades -que debiera corregir esta mirada, otorgándoles la convicción de que cuentan con las herramientas para sacar adelante a niños de escasos recursos- simplemente falla.
De hecho, entre los estudiantes de Pedagogía Básica y de Parvularia que participaron de la investigación, un grupo pertenecía a primer año de carrera y otro, a quinto. Es decir, estaban a punto de egresar. Sin embargo, el prejuicio respecto de que el nivel social de los niños determinaba su futuro académico disminuía un poco en el grupo de quinto año, pero seguía siendo muy fuerte. “Este debiera ser un tema transversal en la formación de profesores, ya que es ahí donde se tienen que cambiar estas creencias”, dice Francisco del Río.
“Marcela es una niña que asiste a una escuela municipal de Pudahuel. Vive con sus padres y es la segunda de tres hermanas. Su madre es trabajadora de casa particular y su padre está actualmente cesante. Ella tiene un nivel de inteligencia promedio, pero en matemáticas se está sacando malas notas… Hace un tiempo, solía tener una actitud positiva hacia la escuela y era bien evaluada por sus profesores. Pero las últimas semanas, ha faltado repetidamente a clases y recibido varias anotaciones por mala conducta... Sus padres han tenido reuniones con el profesor, pero la situación no mejora”.
Esta pequeña historia fue la que tuvieron que analizar 54 estudiantes de Pedagogía Básica y Parvularia, y luego contestar un cuestionario durante una investigación realizada por la Universidad Diego Portales. El objetivo era determinar hasta qué punto influye el origen socioeconómico de los niños en el nivel de expectativas que sobre ellos tienen los aspirantes a profesores.
¿Qué apoyo necesitará Marcela?, ¿Cuál es su futuro académico?, fueron algunas de las preguntas que debieron contestar. Y las respuestas no fueron muy alentadoras. Los futuros maestros atribuyeron a la protagonista de la historia una baja autoestima, inestabilidad y lentitud en su aprendizaje. Dijeron que, probablemente, necesitaría apoyo extraescolar. Pero que, aún así, no tendría un futuro muy promisorio, ya que le auguraron un posible abandono de la escuela, que repetiría de curso o bien, que obtendría un mal puntaje en la PSU.
Otros 54 aspirantes a profesores evaluaron una historia muy similar. Con sólo unas pequeñas diferencias: el protagonista tenía los mismos problemas, pero vivía en Las Condes, su madre era médico, su padre abogado y estudiaba en un colegio particular. Eso bastó. La mirada de los futuros maestros fue diametralmente opuesta: el niño probablemente también necesitaría apoyo adicional, pero su futuro académico no estaba en riesgo.
“Los sujetos actúan en base a sus creencias. Si esperas menos de los alumnos, harás menos acciones para que estos niños mejoren su rendimiento. Uno de los factores que más explican el rendimiento es la expectativa del profesor”, dice Jaime Balladares, quien junto a Francisca del Río lideró la investigación.
EFECTO COMPROBADO
Son muchas las investigaciones que demuestran la incidencia que tienen las expectativas de los profesores en el rendimiento de sus alumnos.
Una de éstas corresponde a la realizada por Juan Casassus, especialista de la Unesco en Chile: los niños cuyos profesores tienen altas expectativas sobre sus habilidades obtienen hasta 22 puntos más en el Simce de Lenguaje y de Matemáticas. En cambio, cuando los docentes creen que el éxito o fracaso de los alumnos depende más de las condiciones del hogar, tienen resultados muy inferiores.
Pero la investigación de la UDP es la primera en Chile que demuestra que este prejuicio parte mucho antes de que los profesores lleguen a las aulas de las escuelas. Y que la formación que reciben en las universidades -que debiera corregir esta mirada, otorgándoles la convicción de que cuentan con las herramientas para sacar adelante a niños de escasos recursos- simplemente falla.
De hecho, entre los estudiantes de Pedagogía Básica y de Parvularia que participaron de la investigación, un grupo pertenecía a primer año de carrera y otro, a quinto. Es decir, estaban a punto de egresar. Sin embargo, el prejuicio respecto de que el nivel social de los niños determinaba su futuro académico disminuía un poco en el grupo de quinto año, pero seguía siendo muy fuerte. “Este debiera ser un tema transversal en la formación de profesores, ya que es ahí donde se tienen que cambiar estas creencias”, dice Francisco del Río.
Malos resultados en PSU
Reforzar la autoestima es clave para apoyar a jóvenes que tuvieron mal puntaje PSU
El espacio de apoyo y protección que puede brindar la familia permitirá que logren superar la frustación en los meses de verano.
Generar espacios de conversación y seguridad para los jóvenes que tuvieron un mal puntaje en la última Prueba de Selección Universitaria (PSU) es una de las estrategias más efectivas para apoyar a un estudiante en estos meses de verano.
Durante enero y febrero muchos se preparan para vivir una nueva etapa a partir de marzo, cuando se inicie su vida universitaria. Sin embargo, para quienes no rindieron de mejor manera la PSU, puede ser un periodo que genere mucha frustación.
De acuerdo al docente de la Escuela de Psicopedagogía de la Universidad Mayor, Víctor Urrutia, lo importante en estos casos es apoyar al joven, acogerlo y conversar con él, pero también ayudarlo a que tome la decisión que más le convenga para seguir adelante durante el año.
“La familia es un pilar muy importante, porque cumple la tarea de acoger al joven en esta instancia tan difícil, que muchas veces tiene repercusiones en el futuro”, explicó el académico.
El experto añade que “el núcleo familiar debe crear espacios de conversación y seguridad para el joven, alejando las críticas que dañen su integridad, disminuyan su seguridad y autoestima o que puedan interferir en el proceso de decisiones al que se enfrenta”.
OTRAS OPCIONES
En la actualidad, existen muchas opciones para aquellos que no tuvieron un rednimiento óptimo en la PSU. Está la opción de prepararse para rendirla nuevamente, mediante un preuniversitario o bien acercarse al campo de interés personal ingresando al mundo laboral.
“Creo que las opciones hoy son variadas. Una de ellas es prepararse para rendir una nueva PSU en un preuniversitario, o bien, buscar un trabajo relacionado con su área de interés, que le otorgue el tiempo necesario para la preparación personal”, comenta Urrutia.
“Además, el joven puede ingresar a alguna carrera que tenga relación con el campo de interés personal, como un proceso de búsqueda y de cristalización de su vocación, que en definitiva, es la parte crucial del proceso”, añade.
CONSEJOS
Algunos consejos para los alumnos que deben pensar qué hacer este año tras un mal resultado en la PSU:
- La clave es buscar alguna explicación personal de este resultado, con la ayuda de la familia.
- Potenciar en los jóvenes el autoanálisis respecto a las posibles razones de estos resultados.
- Cuestionarse el tiempo dedicado a la preparación de esta prueba, la ayuda solicitada, la importancia de esta evaluación en su vida personal, para ver de qué manera se puede organizar para la próxima vez que rinda la PSU.
- Con este análisis, el joven podrá dilucidar qué medidas tomará para obtener mejores logros en una segunda oportunidad.
El espacio de apoyo y protección que puede brindar la familia permitirá que logren superar la frustación en los meses de verano.
Generar espacios de conversación y seguridad para los jóvenes que tuvieron un mal puntaje en la última Prueba de Selección Universitaria (PSU) es una de las estrategias más efectivas para apoyar a un estudiante en estos meses de verano.
Durante enero y febrero muchos se preparan para vivir una nueva etapa a partir de marzo, cuando se inicie su vida universitaria. Sin embargo, para quienes no rindieron de mejor manera la PSU, puede ser un periodo que genere mucha frustación.
De acuerdo al docente de la Escuela de Psicopedagogía de la Universidad Mayor, Víctor Urrutia, lo importante en estos casos es apoyar al joven, acogerlo y conversar con él, pero también ayudarlo a que tome la decisión que más le convenga para seguir adelante durante el año.
“La familia es un pilar muy importante, porque cumple la tarea de acoger al joven en esta instancia tan difícil, que muchas veces tiene repercusiones en el futuro”, explicó el académico.
El experto añade que “el núcleo familiar debe crear espacios de conversación y seguridad para el joven, alejando las críticas que dañen su integridad, disminuyan su seguridad y autoestima o que puedan interferir en el proceso de decisiones al que se enfrenta”.
OTRAS OPCIONES
En la actualidad, existen muchas opciones para aquellos que no tuvieron un rednimiento óptimo en la PSU. Está la opción de prepararse para rendirla nuevamente, mediante un preuniversitario o bien acercarse al campo de interés personal ingresando al mundo laboral.
“Creo que las opciones hoy son variadas. Una de ellas es prepararse para rendir una nueva PSU en un preuniversitario, o bien, buscar un trabajo relacionado con su área de interés, que le otorgue el tiempo necesario para la preparación personal”, comenta Urrutia.
“Además, el joven puede ingresar a alguna carrera que tenga relación con el campo de interés personal, como un proceso de búsqueda y de cristalización de su vocación, que en definitiva, es la parte crucial del proceso”, añade.
CONSEJOS
Algunos consejos para los alumnos que deben pensar qué hacer este año tras un mal resultado en la PSU:
- La clave es buscar alguna explicación personal de este resultado, con la ayuda de la familia.
- Potenciar en los jóvenes el autoanálisis respecto a las posibles razones de estos resultados.
- Cuestionarse el tiempo dedicado a la preparación de esta prueba, la ayuda solicitada, la importancia de esta evaluación en su vida personal, para ver de qué manera se puede organizar para la próxima vez que rinda la PSU.
- Con este análisis, el joven podrá dilucidar qué medidas tomará para obtener mejores logros en una segunda oportunidad.
Los mejores programas educativos de la televisión
Los mejores programas educativos de la televisión
Personajes coloridos que juegan y cantan en una caja de imágenes luminosas atrapan la atención de los niños todos los días. A pesar de que la televisión ha sido demonizada como un obstáculo para el aprendizaje, en algunos casos puede ser un aporte para el niño.
La Tercera pidió a 50 sicólogos, educadores y académicos que evaluaran durante dos semanas los programas infantiles de la oferta televisiva, tanto de cable como abierta, y escogieran aquellos que más contribuyen en desarrollar habilidades cognitivas en los niños, según su edad. Estos son los elegidos.
BACKYARDIGANS Y BARNEY
Aprendizaje social y emocional
Hasta los 4 años.
Sin otro recurso que la imaginación, cinco animalitos transforman el patio trasero de su casa en el escenario de las más arriesgadas aventuras. Pablo, Tyrone, Austin, Tasha, Uniqua y Sherman pasan de ser avezados piratas a convertirse en vaqueros o rudos vikingos.
A través de cantos y bailes, que incluyen coreografías de los más diversos estilos, Backyardigans -que está en pantalla desde 2004- despierta la imaginación y la creatividad de los pequeños, desarrollando habilidades sociales y emocionales en los niños de hasta cuatro años.
La educadora de párvulos de la Universidad Católica Marcela Valdivia señala que este tipo de programa “refuerza valores universales, como la amistad entre personajes distintos, con los cuales pueden sentirse identificados diferentes tipos de niños”.
Otro de los preferidos por los expertos consultados es el ya tradicional Barney. El clásico dinosaurio púrpura fue elegido como el programa más completo en cuanto a incentivar una amplia variedad de habilidades sociales y emocionales en los preescolares. El show en que el dinosaurio es acompañado por niños reales mantiene su atractivo en las nuevas generaciones, pese a llevar casi dos décadas en pantalla. “A través de la repetición, rimas y asociación, desarrolla la meta cognición (relacionar aprendizajes)”, señala Marcela Valdivia, académica y educadora de párvulos de la PUC.
(Discovery Kids, lunes a viernes, 12.30 horas).
LAZY TOWN Y ART ATTACK
Trabajos manuales y hábitos saludables.
De 5 a 7 años.
El musculoso Sportacus lucha todos los días contra la flojera de sus amigos y vecinos de Lazytown. El llamado a despegarse de los videojuegos.
para distraerse al aire libre y los incentivos a una alimentación sana son los elementos que llevaron a los expertos a elegir a este programa como el mejor para la categoría de cuidado del cuerpo y habilidades manuales, entre los cinco y siete años.
“El baile y las piruetas están ligados a una buena alimentación. La apuesta de Lazytown está en generar modelos para desarrollar conductas alimenticias sanas e incentiva a los niños a preferir una manzana ante unas papas fritas”, explica la sicóloga educacional de la UDP Bernarda Pérez.
Lazytown empató en el primer lugar en la categoría de habilidades manuales y de hábitos saludables con el clásico Art Attack, que este año cumple 21 años en pantalla. Un programa donde su conductor motiva a los niños a sacar fuera el artista que llevan dentro con un poco de pegamento, plasticina o simplemente con lápices de colores.
Dirigido a niños de entre cinco y siete años, incentiva el desarrollo de la motricidad fina.
(Discovery Kids, lunes a viernes, 7.30 horas).
DORA LA EXPLORADORA
Habilidades cognitivas.
Está en pantalla desde el año 2000. Con su mochila al hombro y una curiosidad a toda prueba, esta dulce e inteligente niña latina de siete años es la encargada de que cada capítulo sea una gran aventura.
Con un formato similar al de un videojuego, la exploradora entrega a los niños la posibilidad de sentirse partícipes de sus aventuras y de resolver problemas y enigmas.
“Dora es muy cuestionadora y lo bueno es que se plantea hipótesis, que después corrobora o refuta. Entonces, las posibles respuestas se enfrentan a la realidad: tienes una idea, conoces algo nuevo, lo reacomodas y determinas finalmente qué vas a estar entendiendo por ese concepto, por ese objeto o por esa situación”, dice Angélica Riquelme, jefa de carrera de Educación Parvularia y Básica inicial de la U. de Chile.
Se recomienda a niños de hasta siete años, porque desarrolla habilidades como seleccionar información, asociar datos, colocarlos en contexto y reordenar la información.
Las habilidades matemáticas y motoras también se potencian con esta serie, aunque el sello que la distingue es la enseñanza del inglés.
(Nickelodeon, lunes a viernes, 9.30 horas).
CLIFFORD, EL GRAN PERRO ROJO
Herramientas sociales y emocionales.
Hasta los 7 años.
De 5 a 7 años.
Una isla llamada Bridwell es el escenario donde Clifford, un peculiar perro gigante de color rojo, y su dueña, Emily Elizabeth, experimentan distintas aventuras. Los protagonistas enfrentan problemas en equipo y, la mayoría de las veces, el ocurrente de Clifford da las mejores ideas.
Pese a ser tan grande y distinto a los demás perros, Clifford es aceptado y querido tal como es por sus pequeños amigos. Según Carla Inzunza, siquiatra infanto-juvenil de la Clínica de la Universidad Católica, este es uno de los ingredientes que hace de esta serie una buena alternativa para desarrollar habilidades sociales para niños de cinco a siete años, ya que les enseña a aceptar la diferencia.
La historia cuenta que el cachorro recibió tanto amor cuando pequeño que se convirtió en el más gigante de los perros. Las emociones y la socialización son los temas principales. “Trabaja bien los vínculos. Muestra una relación afectiva entre la niña y el perrito; se extrañan, se ayudan, se cuidan”, explica la experta.
Claudia Lagos, directora de Pedagogía en Educación Parvularia de la UDP, asegura que el programa desarrolla temas como la honestidad, amistad y compañerismo, fomenta el buen comportamiento y el altruismo.
(Discovery Kids, lunes a domingo, 11.30 y 17.00 horas).
DIEGO Y GLOT
Desarrollo social.
De 8 a 14 años.
A Diego y su perro Glot, de color verde, les encanta experimentar distintas aventuras y meterse en problemas propios de niños que comienzan la etapa adolescente. Para Claudia Lagos, académica de la U. Diego Portales, el programa tiene un atractivo especial: al ser de factura chilena, hace que la identificación con las realidades que muestra sea mucho mayor. “No sólo los ubica en una situación familiar cercana, como es vivir con la abuela y hermanos, sino también da a los menores la posibilidad de identificarse con roles sociales”, dice.
Según los especialistas consultados, el programa entrega herramientas para solucionar problemas con los papás, los amigos o los vecinos. Al mirar desde afuera las experiencias, los niños pueden comprender formas de relacionarse que antes no entendían y que pueden ser conflictivas a esa edad.
(Canal 13. Parte en marzo).
AUSTIN STEVENS
Conocimiento e información.
De 8 a 14 años.
Con sangre de aventurero, el herpetólogo y fotógrafo Austin Steven recorre el mundo con el objetivo de descubrir distintas especies de serpientes. La serie documental lleva a los niños por un viaje donde el protagonista habla directo a la cámara, con palabras simples sobre el planeta.
La vida animal y el respeto a la naturaleza son los hilos que dirigen a Stevens. “Es directo y práctico a la hora de instruir a los pequeños, y como es muy entretenido y sabe mucho, les resulta motivante”, dice Carla Inzunza, siquiatra de la Clínica UC.
Las situaciones extremas y los desafíos incentivan a los niños y adolescentes. “Lo temerario, ir en búsqueda de desafíos y enfrentarse con experiencias nuevas se condice mucho con una de las características de esta edad”, agrega Claudia Lagos, directora de Educación Parvularia de la UDP.
(Animal Planet, lunes a sábado, 7.30 horas).
Personajes coloridos que juegan y cantan en una caja de imágenes luminosas atrapan la atención de los niños todos los días. A pesar de que la televisión ha sido demonizada como un obstáculo para el aprendizaje, en algunos casos puede ser un aporte para el niño.
La Tercera pidió a 50 sicólogos, educadores y académicos que evaluaran durante dos semanas los programas infantiles de la oferta televisiva, tanto de cable como abierta, y escogieran aquellos que más contribuyen en desarrollar habilidades cognitivas en los niños, según su edad. Estos son los elegidos.
BACKYARDIGANS Y BARNEY
Aprendizaje social y emocional
Hasta los 4 años.
Sin otro recurso que la imaginación, cinco animalitos transforman el patio trasero de su casa en el escenario de las más arriesgadas aventuras. Pablo, Tyrone, Austin, Tasha, Uniqua y Sherman pasan de ser avezados piratas a convertirse en vaqueros o rudos vikingos.
A través de cantos y bailes, que incluyen coreografías de los más diversos estilos, Backyardigans -que está en pantalla desde 2004- despierta la imaginación y la creatividad de los pequeños, desarrollando habilidades sociales y emocionales en los niños de hasta cuatro años.
La educadora de párvulos de la Universidad Católica Marcela Valdivia señala que este tipo de programa “refuerza valores universales, como la amistad entre personajes distintos, con los cuales pueden sentirse identificados diferentes tipos de niños”.
Otro de los preferidos por los expertos consultados es el ya tradicional Barney. El clásico dinosaurio púrpura fue elegido como el programa más completo en cuanto a incentivar una amplia variedad de habilidades sociales y emocionales en los preescolares. El show en que el dinosaurio es acompañado por niños reales mantiene su atractivo en las nuevas generaciones, pese a llevar casi dos décadas en pantalla. “A través de la repetición, rimas y asociación, desarrolla la meta cognición (relacionar aprendizajes)”, señala Marcela Valdivia, académica y educadora de párvulos de la PUC.
(Discovery Kids, lunes a viernes, 12.30 horas).
LAZY TOWN Y ART ATTACK
Trabajos manuales y hábitos saludables.
De 5 a 7 años.
El musculoso Sportacus lucha todos los días contra la flojera de sus amigos y vecinos de Lazytown. El llamado a despegarse de los videojuegos.
para distraerse al aire libre y los incentivos a una alimentación sana son los elementos que llevaron a los expertos a elegir a este programa como el mejor para la categoría de cuidado del cuerpo y habilidades manuales, entre los cinco y siete años.
“El baile y las piruetas están ligados a una buena alimentación. La apuesta de Lazytown está en generar modelos para desarrollar conductas alimenticias sanas e incentiva a los niños a preferir una manzana ante unas papas fritas”, explica la sicóloga educacional de la UDP Bernarda Pérez.
Lazytown empató en el primer lugar en la categoría de habilidades manuales y de hábitos saludables con el clásico Art Attack, que este año cumple 21 años en pantalla. Un programa donde su conductor motiva a los niños a sacar fuera el artista que llevan dentro con un poco de pegamento, plasticina o simplemente con lápices de colores.
Dirigido a niños de entre cinco y siete años, incentiva el desarrollo de la motricidad fina.
(Discovery Kids, lunes a viernes, 7.30 horas).
DORA LA EXPLORADORA
Habilidades cognitivas.
Está en pantalla desde el año 2000. Con su mochila al hombro y una curiosidad a toda prueba, esta dulce e inteligente niña latina de siete años es la encargada de que cada capítulo sea una gran aventura.
Con un formato similar al de un videojuego, la exploradora entrega a los niños la posibilidad de sentirse partícipes de sus aventuras y de resolver problemas y enigmas.
“Dora es muy cuestionadora y lo bueno es que se plantea hipótesis, que después corrobora o refuta. Entonces, las posibles respuestas se enfrentan a la realidad: tienes una idea, conoces algo nuevo, lo reacomodas y determinas finalmente qué vas a estar entendiendo por ese concepto, por ese objeto o por esa situación”, dice Angélica Riquelme, jefa de carrera de Educación Parvularia y Básica inicial de la U. de Chile.
Se recomienda a niños de hasta siete años, porque desarrolla habilidades como seleccionar información, asociar datos, colocarlos en contexto y reordenar la información.
Las habilidades matemáticas y motoras también se potencian con esta serie, aunque el sello que la distingue es la enseñanza del inglés.
(Nickelodeon, lunes a viernes, 9.30 horas).
CLIFFORD, EL GRAN PERRO ROJO
Herramientas sociales y emocionales.
Hasta los 7 años.
De 5 a 7 años.
Una isla llamada Bridwell es el escenario donde Clifford, un peculiar perro gigante de color rojo, y su dueña, Emily Elizabeth, experimentan distintas aventuras. Los protagonistas enfrentan problemas en equipo y, la mayoría de las veces, el ocurrente de Clifford da las mejores ideas.
Pese a ser tan grande y distinto a los demás perros, Clifford es aceptado y querido tal como es por sus pequeños amigos. Según Carla Inzunza, siquiatra infanto-juvenil de la Clínica de la Universidad Católica, este es uno de los ingredientes que hace de esta serie una buena alternativa para desarrollar habilidades sociales para niños de cinco a siete años, ya que les enseña a aceptar la diferencia.
La historia cuenta que el cachorro recibió tanto amor cuando pequeño que se convirtió en el más gigante de los perros. Las emociones y la socialización son los temas principales. “Trabaja bien los vínculos. Muestra una relación afectiva entre la niña y el perrito; se extrañan, se ayudan, se cuidan”, explica la experta.
Claudia Lagos, directora de Pedagogía en Educación Parvularia de la UDP, asegura que el programa desarrolla temas como la honestidad, amistad y compañerismo, fomenta el buen comportamiento y el altruismo.
(Discovery Kids, lunes a domingo, 11.30 y 17.00 horas).
DIEGO Y GLOT
Desarrollo social.
De 8 a 14 años.
A Diego y su perro Glot, de color verde, les encanta experimentar distintas aventuras y meterse en problemas propios de niños que comienzan la etapa adolescente. Para Claudia Lagos, académica de la U. Diego Portales, el programa tiene un atractivo especial: al ser de factura chilena, hace que la identificación con las realidades que muestra sea mucho mayor. “No sólo los ubica en una situación familiar cercana, como es vivir con la abuela y hermanos, sino también da a los menores la posibilidad de identificarse con roles sociales”, dice.
Según los especialistas consultados, el programa entrega herramientas para solucionar problemas con los papás, los amigos o los vecinos. Al mirar desde afuera las experiencias, los niños pueden comprender formas de relacionarse que antes no entendían y que pueden ser conflictivas a esa edad.
(Canal 13. Parte en marzo).
AUSTIN STEVENS
Conocimiento e información.
De 8 a 14 años.
Con sangre de aventurero, el herpetólogo y fotógrafo Austin Steven recorre el mundo con el objetivo de descubrir distintas especies de serpientes. La serie documental lleva a los niños por un viaje donde el protagonista habla directo a la cámara, con palabras simples sobre el planeta.
La vida animal y el respeto a la naturaleza son los hilos que dirigen a Stevens. “Es directo y práctico a la hora de instruir a los pequeños, y como es muy entretenido y sabe mucho, les resulta motivante”, dice Carla Inzunza, siquiatra de la Clínica UC.
Las situaciones extremas y los desafíos incentivan a los niños y adolescentes. “Lo temerario, ir en búsqueda de desafíos y enfrentarse con experiencias nuevas se condice mucho con una de las características de esta edad”, agrega Claudia Lagos, directora de Educación Parvularia de la UDP.
(Animal Planet, lunes a sábado, 7.30 horas).
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sábado, 9 de enero de 2010
Sociedad Civil resumen de vision de Carlos M. Vilas
Entre el Estado y la globalización: la soberanía de la sociedad civil.
La sociedad civil, como concepto de la ciencia política designa a la diversidad de personas con categoría de ciudadanos, actúan generalmente de manera colectiva para tomar decisiones en el ámbito público que concierne a todo ciudadano de su sociedad fuera de las estructuras gubernamentales. La existencia de una sociedad civil diferenciada de la sociedad política es un prerrequisito para la democracia. Sin ella no hay Estado legítimo. La sociedad civil figura en el centro del debate contemporáneo sobre la democracia y el desarrollo en América Latina. Desde las "poblaciones" de Santiago a los "plantones de ciudad de México; desde los "caracazos" de 1989 y 1992 en Venezuela y las movilizaciones por el "impeachment" en Brasil a la oposición al "autogolpe" del Presidente guatemalteco Jorge Serrano Elías, la escena política contemporánea latinoamericana muestra la activación de un arco amplio de grupos y organizaciones englobados bajo el nombre común de sociedad civil. Asimismo, las grandes manifestaciones de oposición a las dictaduras militares del pasado reciente estuvieron a cargo, ante todo, de actores que se identificaban a sí mismo de manera amplia por su pertenencia a la sociedad civil, más que a organizaciones políticas laborales y empresariales determinadas. El término sociedad civil incluye hoy temas y actores que van desde la vida cotidiana y las relaciones interpersonales en el hogar hasta organizaciones amplias de base territorial, étnica, de género, generacional; organizaciones orientadas hacia cuestiones ambientales, culturales, económicas, ciudadanas y de cualquier otra índole que de alguna otra manera tengan que ver con las precauciones y las expresiones de la vida humana. Dentro de la tradicional distinción liberal capitalista entre lo público y lo privado, el concepto de la sociedad civil apunta a la articulación de uno y otro, implica el cuestionamiento de sus fronteras, y señala el papel de lo privado en la gestación de las condiciones para la acción colectiva diferente de la sociedad política (partidos, legisladores, tribunales, agencias estatales) y del mercado. La sociedad civil no es independiente de la política, del Estado o del mercado, ni ajena a ellos, como lo demuestran los ejemplos mencionados, pero es claro que cuando la gente se identifica a sí misma como "sociedad civil", está reivindicando un ámbito de organización y acción relativamente autónomo, en el cual pueden plantear con mayor espacio y alcance las cuestiones que proyectan sobre las instituciones políticas y el mercado Otros temas en cambio son efectivamente nuevos y han sido suscitados por el desenvolvimiento reciente de la política y la economía en el plano domestico y en el internacional, como en el caso de las organizaciones orientadas hacia cuestiones del medio ambiente. Pero también es evidente que muchos de los viejos temas son enfocados hoy de manera diferente, presentan facetas y dimensiones distintas a las ya conocidas, y sería un grave error meter el vino nuevo en odres viejos. Es por ejemplo el caso de las cuestiones de género, o de los movimientos referidos a las identidades étnicas. El desarrollo actual de la sociedad civil se presenta por lo tanto como una compleja articulación de cortes y de continuidades, de rupturas y recurrencia.
Clases y política en la sociedad civil
El aspecto que más se destaca en la activación reciente de la sociedad civil es la ampliación de los referentes socioculturales de la acción colectiva. Es decir, la extensión del arco de identidades que los actores construyen en el curso de la acción social, y de los significados que adjudican a ésta. La gente que se involucra en acciones, movilizaciones, reclamos, etc., lo hace identificándose como jóvenes, mujeres, hombres, negros, indios, pobladores, trabajadores, consumidores, etc. Hay un entrecruzamiento de factores especiales, de género, étnicos y raciales, laborales, simbólicos, que en determinado momento se combinan para enfatizar una identidad territorial -pobladores de barrios, reivindicaciones regionales-, en otros para fortalecer una demanda económica –lucha contra la carestía o el desempleo-, en otros más por demandas de tipo cultural, y así sucesivamente. Además del referente sociolaboral, incluye dimensiones como género, etnicidad, ciudadanía, religiosidad, parentesco, regionalismo, comunidad, entre otros. Desde el punto de vista biodemográfico son siempre los mismos hombres y mujeres, pero esta pluralidad de referentes permite que se vean a sí mismos desde distintas ópticas, y que definan en consecuencia cursos diferenciados de acción. Frente al concepto liberal capitalista que reducía a los sujetos sociales a su dimensión de "homo oeconomicus", estamos en presencia de una mayor complejidad y apertura en la construcción de los sujetos de la acción social. Tampoco esto es enteramente nuevo: desde el estudio clásico de Thompson sobre la formación de la clase obrera inglesa, a las investigaciones sobre las bases sociales de las revoluciones centroamericanas, se ha señalado que el Popular concepto de la clase social es un constructo histórico resultado de una pluralidad de determinantes.
Sociedad civil y el pueblo
La activación reciente de la sociedad civil hace explícita la dimensión popular de la dinámica social. Lo popular tiene un referente de clase (trabajadora) pero no se reduce a la clase, sino que expresa el entrecruzamiento de una pluralidad de referentes estructurales y culturales que se conjugan para potenciar la diferenciación y eventualmente el enfrentamiento al poder del Estado y a los actores sociales que se benefician de él. Pobreza, inseguridad, informalidad, subordinación política, discriminación étnica y de género, identifican de manera creciente las condiciones de vida de las clases populares latinoamericanos. Lo que hoy llamamos sociedad civil se parece enormemente a lo que antes llamábamos pueblo. Lo que ha cambiado es, ante todo, nuestro enfoque del pueblo, y hoy somos más conscientes de que los detonantes y los caminos de la movilización social son mucho más complejos que los que contemplaba el análisis sociológico, marxista y no marxista, de décadas atrás. La mayor diversidad y pluralidad que se denota en el concepto sociedad civil tiene que ver en lo fundamental con las características institucionales del escenario de autoritarismo y despolitización forzada en que se inició la reactivación reciente de la sociedad civil en buen número de países.
La representación de los nuevos actores
Esta mayor complejidad plantea problemas de expresión y de representación. En el pasado, sindicatos y partidos actuaron como referente del campo popular y articularon sus demandas en el sistema político. ¿Quién desempeñará hoy esa función? La extensa literatura sobre los movimientos sociales tendió a ver en éstos los sustitutos de los partidos y los sindicatos; los movimientos sociales fueron considerados incluso, el paradigma de la expresión orgánica de la sociedad civil. Los movimientos sociales fueron capaces de ampliar la agenda popular, de movilizar recursos y de fortalecer identidades subordinadas o marginadas por el énfasis en lo sindical y en lo partidario, o reprimendas por el autoritarismo del Estado y del mercado. Pasada la euforia intelectual inicial, hoy es evidente que al mismo tiempo contribuyeron a reproducir la fragmentación de las clases populares, fomentada por el Estado y el mercado. Es innegable así mismo que, en lo referente a las condiciones de vida de la gente, los movimientos sociales fueron más eficaces para encarar cuestiones sectoriales que los problemas globales.
Conclusión
La reactivación de la sociedad civil expresa el impacto de las nuevas condiciones de inserción de América Latina en la economía mundial y la reconfiguración de las relaciones de poder. Sobre todo, las aspiraciones a la autonomía de un arco amplio de actores sociales del campo popular tradicionalmente subordinados a los actores convencionales del sistema político. Mezcla de virtud y necesidad, el abandono de las funciones distributivas del Estado, o mejor dicho, su reorientación hacia los grupos dominantes -es decir, el "adelgazamiento" socialmente sesgado del Estado- deja sin protección institucional a las clases populares y las obliga a buscar nuevas modalidades de expresión colectiva y de búsqueda de soluciones a sus problemas. La activación de la sociedad civil impulsada por los movimientos sociales implica una ampliación del concepto de ciudadanía, dotándolo de una dimensión social. Esto sin embargo es más novedoso en Estados Unidos que en Amé rica Latina e incluso Europa occidental. Por lo menos desde fines del siglo pasado todas las manifestaciones del pensamiento democrático latinoamericano, y sus principales expresiones organizativas, involucraron siempre algún cuestionamiento del orden socioeconómico vigente. Las demandas de participación política se articularon a las demandas de participación social. Los movimientos sociales forman parte de esa trayectoria y representa la expresión contemporánea de una larga tradición popular. El futuro de esta dinamización de la sociedad civil motorizada por los movimientos sociales se presenta matizado y abierto a múltiples interrogantes. En general el retorno a regímenes electorales, en la medida en que involucró el regreso de los viejos partidos al centro del sistema político, aumentó el peso de otros facto res –una concepción restringida o incluso elitista de la democratización, la crisis económica, el mantenimiento de la impunidad militar- para producir una marcada desmovilización de la población que había participado activamente en el enfrentamiento del autoritarismo. Al mismo tiempo, la extraordinaria –e inesperada- movilización de la sociedad civil guatemalteca (junio 1993) para enfrentar el "autogolpe" de Jorge Elías Serrano y posteriormente neutralizar la amenaza de un golpe militar, o la participación de la agitación popular en los acontecimientos que condujeron a la destitución de los presidentes Fernando Collor de Melo y Carlos Andrés Pérez por cargos de corrupción, señalan la existencia de una capacidad movilizadora latente que puede activarse en condiciones específicas. En todo caso parece innegable que el panorama político de este fin de siglo latinoamericano es enormemente más complejo y dinámico que el de hace un par de décadas y testimonia la extraordinaria vitalidad y creatividad de los sectores populares no sólo para "salir adelante" de sus problemas cotidianos, sino también su empecinamiento en modificar de manera mes estable el presente orden de cosas.
La sociedad civil, como concepto de la ciencia política designa a la diversidad de personas con categoría de ciudadanos, actúan generalmente de manera colectiva para tomar decisiones en el ámbito público que concierne a todo ciudadano de su sociedad fuera de las estructuras gubernamentales. La existencia de una sociedad civil diferenciada de la sociedad política es un prerrequisito para la democracia. Sin ella no hay Estado legítimo. La sociedad civil figura en el centro del debate contemporáneo sobre la democracia y el desarrollo en América Latina. Desde las "poblaciones" de Santiago a los "plantones de ciudad de México; desde los "caracazos" de 1989 y 1992 en Venezuela y las movilizaciones por el "impeachment" en Brasil a la oposición al "autogolpe" del Presidente guatemalteco Jorge Serrano Elías, la escena política contemporánea latinoamericana muestra la activación de un arco amplio de grupos y organizaciones englobados bajo el nombre común de sociedad civil. Asimismo, las grandes manifestaciones de oposición a las dictaduras militares del pasado reciente estuvieron a cargo, ante todo, de actores que se identificaban a sí mismo de manera amplia por su pertenencia a la sociedad civil, más que a organizaciones políticas laborales y empresariales determinadas. El término sociedad civil incluye hoy temas y actores que van desde la vida cotidiana y las relaciones interpersonales en el hogar hasta organizaciones amplias de base territorial, étnica, de género, generacional; organizaciones orientadas hacia cuestiones ambientales, culturales, económicas, ciudadanas y de cualquier otra índole que de alguna otra manera tengan que ver con las precauciones y las expresiones de la vida humana. Dentro de la tradicional distinción liberal capitalista entre lo público y lo privado, el concepto de la sociedad civil apunta a la articulación de uno y otro, implica el cuestionamiento de sus fronteras, y señala el papel de lo privado en la gestación de las condiciones para la acción colectiva diferente de la sociedad política (partidos, legisladores, tribunales, agencias estatales) y del mercado. La sociedad civil no es independiente de la política, del Estado o del mercado, ni ajena a ellos, como lo demuestran los ejemplos mencionados, pero es claro que cuando la gente se identifica a sí misma como "sociedad civil", está reivindicando un ámbito de organización y acción relativamente autónomo, en el cual pueden plantear con mayor espacio y alcance las cuestiones que proyectan sobre las instituciones políticas y el mercado Otros temas en cambio son efectivamente nuevos y han sido suscitados por el desenvolvimiento reciente de la política y la economía en el plano domestico y en el internacional, como en el caso de las organizaciones orientadas hacia cuestiones del medio ambiente. Pero también es evidente que muchos de los viejos temas son enfocados hoy de manera diferente, presentan facetas y dimensiones distintas a las ya conocidas, y sería un grave error meter el vino nuevo en odres viejos. Es por ejemplo el caso de las cuestiones de género, o de los movimientos referidos a las identidades étnicas. El desarrollo actual de la sociedad civil se presenta por lo tanto como una compleja articulación de cortes y de continuidades, de rupturas y recurrencia.
Clases y política en la sociedad civil
El aspecto que más se destaca en la activación reciente de la sociedad civil es la ampliación de los referentes socioculturales de la acción colectiva. Es decir, la extensión del arco de identidades que los actores construyen en el curso de la acción social, y de los significados que adjudican a ésta. La gente que se involucra en acciones, movilizaciones, reclamos, etc., lo hace identificándose como jóvenes, mujeres, hombres, negros, indios, pobladores, trabajadores, consumidores, etc. Hay un entrecruzamiento de factores especiales, de género, étnicos y raciales, laborales, simbólicos, que en determinado momento se combinan para enfatizar una identidad territorial -pobladores de barrios, reivindicaciones regionales-, en otros para fortalecer una demanda económica –lucha contra la carestía o el desempleo-, en otros más por demandas de tipo cultural, y así sucesivamente. Además del referente sociolaboral, incluye dimensiones como género, etnicidad, ciudadanía, religiosidad, parentesco, regionalismo, comunidad, entre otros. Desde el punto de vista biodemográfico son siempre los mismos hombres y mujeres, pero esta pluralidad de referentes permite que se vean a sí mismos desde distintas ópticas, y que definan en consecuencia cursos diferenciados de acción. Frente al concepto liberal capitalista que reducía a los sujetos sociales a su dimensión de "homo oeconomicus", estamos en presencia de una mayor complejidad y apertura en la construcción de los sujetos de la acción social. Tampoco esto es enteramente nuevo: desde el estudio clásico de Thompson sobre la formación de la clase obrera inglesa, a las investigaciones sobre las bases sociales de las revoluciones centroamericanas, se ha señalado que el Popular concepto de la clase social es un constructo histórico resultado de una pluralidad de determinantes.
Sociedad civil y el pueblo
La activación reciente de la sociedad civil hace explícita la dimensión popular de la dinámica social. Lo popular tiene un referente de clase (trabajadora) pero no se reduce a la clase, sino que expresa el entrecruzamiento de una pluralidad de referentes estructurales y culturales que se conjugan para potenciar la diferenciación y eventualmente el enfrentamiento al poder del Estado y a los actores sociales que se benefician de él. Pobreza, inseguridad, informalidad, subordinación política, discriminación étnica y de género, identifican de manera creciente las condiciones de vida de las clases populares latinoamericanos. Lo que hoy llamamos sociedad civil se parece enormemente a lo que antes llamábamos pueblo. Lo que ha cambiado es, ante todo, nuestro enfoque del pueblo, y hoy somos más conscientes de que los detonantes y los caminos de la movilización social son mucho más complejos que los que contemplaba el análisis sociológico, marxista y no marxista, de décadas atrás. La mayor diversidad y pluralidad que se denota en el concepto sociedad civil tiene que ver en lo fundamental con las características institucionales del escenario de autoritarismo y despolitización forzada en que se inició la reactivación reciente de la sociedad civil en buen número de países.
La representación de los nuevos actores
Esta mayor complejidad plantea problemas de expresión y de representación. En el pasado, sindicatos y partidos actuaron como referente del campo popular y articularon sus demandas en el sistema político. ¿Quién desempeñará hoy esa función? La extensa literatura sobre los movimientos sociales tendió a ver en éstos los sustitutos de los partidos y los sindicatos; los movimientos sociales fueron considerados incluso, el paradigma de la expresión orgánica de la sociedad civil. Los movimientos sociales fueron capaces de ampliar la agenda popular, de movilizar recursos y de fortalecer identidades subordinadas o marginadas por el énfasis en lo sindical y en lo partidario, o reprimendas por el autoritarismo del Estado y del mercado. Pasada la euforia intelectual inicial, hoy es evidente que al mismo tiempo contribuyeron a reproducir la fragmentación de las clases populares, fomentada por el Estado y el mercado. Es innegable así mismo que, en lo referente a las condiciones de vida de la gente, los movimientos sociales fueron más eficaces para encarar cuestiones sectoriales que los problemas globales.
Conclusión
La reactivación de la sociedad civil expresa el impacto de las nuevas condiciones de inserción de América Latina en la economía mundial y la reconfiguración de las relaciones de poder. Sobre todo, las aspiraciones a la autonomía de un arco amplio de actores sociales del campo popular tradicionalmente subordinados a los actores convencionales del sistema político. Mezcla de virtud y necesidad, el abandono de las funciones distributivas del Estado, o mejor dicho, su reorientación hacia los grupos dominantes -es decir, el "adelgazamiento" socialmente sesgado del Estado- deja sin protección institucional a las clases populares y las obliga a buscar nuevas modalidades de expresión colectiva y de búsqueda de soluciones a sus problemas. La activación de la sociedad civil impulsada por los movimientos sociales implica una ampliación del concepto de ciudadanía, dotándolo de una dimensión social. Esto sin embargo es más novedoso en Estados Unidos que en Amé rica Latina e incluso Europa occidental. Por lo menos desde fines del siglo pasado todas las manifestaciones del pensamiento democrático latinoamericano, y sus principales expresiones organizativas, involucraron siempre algún cuestionamiento del orden socioeconómico vigente. Las demandas de participación política se articularon a las demandas de participación social. Los movimientos sociales forman parte de esa trayectoria y representa la expresión contemporánea de una larga tradición popular. El futuro de esta dinamización de la sociedad civil motorizada por los movimientos sociales se presenta matizado y abierto a múltiples interrogantes. En general el retorno a regímenes electorales, en la medida en que involucró el regreso de los viejos partidos al centro del sistema político, aumentó el peso de otros facto res –una concepción restringida o incluso elitista de la democratización, la crisis económica, el mantenimiento de la impunidad militar- para producir una marcada desmovilización de la población que había participado activamente en el enfrentamiento del autoritarismo. Al mismo tiempo, la extraordinaria –e inesperada- movilización de la sociedad civil guatemalteca (junio 1993) para enfrentar el "autogolpe" de Jorge Elías Serrano y posteriormente neutralizar la amenaza de un golpe militar, o la participación de la agitación popular en los acontecimientos que condujeron a la destitución de los presidentes Fernando Collor de Melo y Carlos Andrés Pérez por cargos de corrupción, señalan la existencia de una capacidad movilizadora latente que puede activarse en condiciones específicas. En todo caso parece innegable que el panorama político de este fin de siglo latinoamericano es enormemente más complejo y dinámico que el de hace un par de décadas y testimonia la extraordinaria vitalidad y creatividad de los sectores populares no sólo para "salir adelante" de sus problemas cotidianos, sino también su empecinamiento en modificar de manera mes estable el presente orden de cosas.
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resumen de algunas paginas del libro venas abiertas de america de Eduardo Galeano
EL BOMBARDEO DEL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL FACILITA EL DESEMBARCO DE LOS CONQUISTADORES.
Como en los demás países de América Latina, la puesta en práctica de las recetas del Fondo Monetario Internacional sirvió para que los conquistadores extranjeros entraran pisando tierra arrasada. Desde fines de la década del cincuenta, la recesión económica, la inestabilidad monetaria, la sequía del crédito y el abatimiento del poder adquisitivo del mercado interno han contribuido fuertemente en la tarea de voltear a la industria nacional y ponerla a los pies de las corporaciones imperialistas. So pretexto de la mágica estabilización monetaria, el Fondo Monetario Internacional, que interesadamente confunde la fiebre con la enfermedad y la inflación con la crisis de las estructuras en vigencia, impone en América Latina una política que agudiza los desequilibrios en lugar de aliviarlos. Liberaliza el comercio, prohibiendo los cambios múltiples y los convenios de trueque, obliga a contraer hasta la asfixia los créditos internos, congela los salarios y desalienta la actividad estatal. Al programa agrega las fuertes devaluaciones monetarias, teóricamente destinadas a devolver su valor real a la moneda y a estimular las exportaciones. En realidad, las devaluaciones sólo estimulan la concentración interna de capitales en beneficio de las clases dominantes y propician la absorción de las empresas nacionales por parte de los que llegan desde fuera con un puñado de dólares en las maletas. En toda América Latina, el sistema produce mucho menos de lo que necesita consumir, y la inflación resulta de esta impotencia estructural. Pero el FMI no ataca las causas de la oferta insuficiente del aparato de producción, sino que lanza sus cargas de caballería contra las consecuencias, aplastando aún más la mezquina capacidad de consumo del mercado interno de consumo: una demanda excesiva, en estas tierras de hambrientos, tendría la culpa de la inflación. Sus fórmulas no sólo han fracasado en la estabilización y en el desarrollo, sino que además han intensificado el estrangulamiento externo de los países, han aumentado la miseria de las grandes masas desposeídas, poniendo al rojo vivo las tensiones sociales, y han precipitado la desnacionalización económica y financiera, al influjo de los sagrados mandamientos de la libertad de comercio, la libertad de competencia y la libertad de movimiento de los capitales. Los Estados Unidos, que emplean un vasto sistema proteccionista –aranceles, cuotas, subsidios internos jamás han merecido la menor observación del FMI. En cambio, con América Latina, el FMI ha sido inflexible: para eso nació. Desde que Chile aceptó la primera de sus misiones en 1954, los consejos del FMI se extendieron por todas partes, y la mayoría de los gobiernos sigue hoy día, ciegamente, sus orientaciones. La terapéutica empeora al enfermo para mejor imponerle la droga de los empréstitos y las inversiones. El FMI proporciona préstamos o da la imprescindible luz verde para que otros los proporcionen. Nacido en Estados Unidos, con sede en Estados Unidos y al servicio de Estados Unidos, el Fondo opera, en efecto, como un inspector internacional, sin cuyo visto bueno la banca norteamericana no afloja los cordones de la bolsa; el Banco Mundial, la Agencia para el Desarrollo Internacional y otros organismos filantrópicos de alcance universal también condicionan sus créditos a la firma y el cumplimiento de las Cartas de intenciones de los gobiernos ante el omnipotente organismo. Todos los países latinoamericanos reunidos no alcanzan a sumar la mitad de los votos de que disponen los Estados Unidos para orientar la política de este supremo hacedor del equilibrio monetario en el mundo: el FMI fue creado para institucionalizar el predominio financiero de Wall Street sobre el planeta entero, cuando a fines de la segunda guerra el dólar inauguró su hegemonía como moneda internacional. Nunca fue infiel al amo. La burguesía nacional latinoamericana tiene, bien es cierto, vocación de rentista, y no ha opuesto diques considerables a la avalancha extranjera sobre la industria, pero también es cierto que las corporaciones imperialistas han utilizado toda una gama de métodos del arrasamiento. El bombardeo previo del FMI facilitó la penetración. Así, se han conquistado empresas mediante un simple golpe de teléfono, después de una brusca caída en las cotizaciones de la Bolsa, a cambio de un poco de oxígeno traducido en acciones, o bien ejecutando alguna deuda por abastecimientos o por el uso de patentes, marcas o innovaciones técnicas. Las deudas, multiplicadas por las devaluaciones monetarias que obligan a las empresas locales a pagar más moneda nacional por sus compromisos en dólares, se convierten así en una trampa mortal. La dependencia en el suministro de la tecnología se paga caro: el know-how de las corporaciones incluye una gran pericia en el arte de devorar al prójimo. Al chantaje financiero y tecnológico se suma la competencia desleal y libre del fuerte frente al débil. Como las filiales de las grandes corporaciones multinacionales integran una estructura mundial, pueden darse el lujo de perder dinero durante un año, o dos, o el tiempo que fuere necesario. Bajan, pues, los precios, y se sientan a esperar la rendición del acosado. Los bancos colaboran con el sitio: la empresa nacional no es tan solvente como parecía: se le niegan víveres. Acorralada, la empresa no tarda en levantar la bandera blanca. El capitalista local se convierte en socio menor o en funcionario de sus vencedores. O conquista la más codiciada de las suertes: cobra el rescate de sus bienes en acciones de la casa matriz extranjera y termina sus días viviendo gordamente una vida de rentista. La propia Organización de Estados Americanos reconoce que la abundancia de recursos financieros de las filiales norteamericanas, «en momentos de muy escasa liquidez para las empresas nacionales, ha propiciado, en ocasiones, que algunas de esas empresas nacionales fuesen adquiridas por intereses extranjeros». La penuria de recursos financieros, agudizada por la contracción del crédito interno impuesta por el Fondo Monetario, ahoga a las fábricas locales. Pero el mismo documento de la OEA informa que, nada menos que el 95,7 por ciento de los fondos requeridos por las empresas norteamericanas para su normal funcionamiento y desarrollo en América Latina, provienen de fuentes latinoamericanas, en forma de créditos, empréstitos y utilidades reinvertidas. Esa proporción es del ochenta por ciento en el caso de las industrias manufactureras.
LOS ESTADOS UNIDOS CUIDAN SU AHORRO INTERNO, PERO DISPONEN DEL AJENO: LA INVASIÓN DE LOS BANCOS.
La canalización de los recursos nacionales en dirección a las filiales imperialistas se explica en gran medida por la proliferación de las sucursales bancarias norteamericanas que han brotado, como los hongos después de la lluvia, durante estos últimos años, a lo largo y a lo ancho de América Latina. La ofensiva sobre el ahorro local de los satélites está vinculada al crónico déficit de la balanza de pagos de los Estados Unidos, que obliga a contener las inversiones en el extranjero, y al dramático deterioro del dólar como moneda del mundo. América Latina proporciona la saliva además de la comida, y los Estados Unidos se limitan a poner la boca. La desnacionalización de la industria ha resultado un regalo. Es imposible conocer el simultáneo aumento de las actividades paralelas –subsidiarias, holdings, financieras, oficinas de representación en su magnitud exacta, pero se sabe que en igual o mayor proporción han crecido los fondos latinoamericanos absorbidos por bancos que, aunque no operan abiertamente como sucursales, están controlados desde fuera a través de decisivos paquetes de acciones o por la apertura de líneas externas de crédito severamente condicionadas. Toda esta invasión bancaria sirve para desviar el ahorro latinoamericano hacia las empresas norteamericanas que operan en la región, mientras las empresas nacionales caen estranguladas por la falta de crédito. Los departamentos de relaciones públicas de varios bancos norteamericanos que operan en el exterior pregonan, sin rubores, que su propósito más importante consiste en canalizar el ahorro interno de los países donde operan, para el uso de las corporaciones multinacionales que son clientes de sus casas matrices. Echemos al vuelo la imaginación: ¿podría un banco latinoamericano instalarse en Nueva York para captar el ahorro nacional de los Estados Unidos? La burbuja estalla en el aire: esta insólita aventura está expresamente prohibida. Ningún banco extranjero puede operar, en Estados Unidos, como receptor de depósitos de los ciudadanos norteamericanos. En cambio, los bancos de los Estados Unidos disponen a su antojo, a través de las numerosas filiales, del ahorro nacional latinoamericano. América Latina vela por la norteamericanización de las finanzas, tan ardientemente como los Estados Unidos.
UN IMPERIO QUE IMPORTA CAPITALES.
Lo que caracteriza al capitalismo moderno, en el que impera el monopolio, es la exportación de capital», había escrito Lenin. En nuestros días, como han hecho notar Baran y Sweezy, el imperialismo importa capitales de los países donde opera. En el período 1950-67, las nuevas inversiones norteamericanas en América Latina totalizaron, sin incluir las utilidades reinvertidas, 3. 921 millones de dólares. En el mismo período, las utilidades y dividendos remitidos al exterior por las empresas sumaron 12. 819 millones. Las ganancias drenadas han superado en más de tres veces el monto de los nuevos capitales incorporados a la región. Desde entonces, según la CEPAL, nuevamente creció la sangría de los beneficios, que en los últimos años exceden en cinco veces a las inversiones nuevas.
LOS TECNÓCRATAS EXIGEN LA BOLSA O LA VIDA CON MÁS EFICACIA QUE LOS «MARINES».
Al llevarse muchos más dólares de los que traen, las empresas contribuyen a agudizar la crónica hambre de divisas de la región; los países «beneficiados» se descapitalizan en vez de capitalizarse. Entra en acción, entonces, el mecanismo del empréstito. Los organismos internacionales de crédito desempeñan una función muy importante en el desmantelamiento de las débiles ciudadelas defensivas de la industria latinoamericana de capital nacional, y en la consolidación de las estructuras neocoloniales. La ayuda funciona como el filántropo del cuento, que le había puesto una pata de palo a su chanchito, pero era porque se lo estaba comiendo de a poco. El déficit de la balanza de pagos de los Estados Unidos, provocado por los gastos militares y la ayuda extranjera, crítica espada de Damocles sobre la prosperidad norteamericana, hace posible, al mismo tiempo, esa prosperidad: el Imperio envía al exterior sus marines para salvar los dólares de sus monopolios cuando corren peligro y, más eficazmente, difunde también sus tecnócratas y sus empréstitos para ampliar los negocios y asegurar las materias primas y los mercados. El capitalismo de nuestros días exhibe, en su centro universal de poder, una identidad evidente de los monopolios privados y el aparato estatal. Las corporaciones multinacionales utilizan directamente al Estado para acumular, multiplicar y concentrar capitales, profundizar la revolución tecnológica, militarizar la economía y, mediante diversos mecanismos, asegurar el éxito de la norte americanización del mundo capitalista.
Como en los demás países de América Latina, la puesta en práctica de las recetas del Fondo Monetario Internacional sirvió para que los conquistadores extranjeros entraran pisando tierra arrasada. Desde fines de la década del cincuenta, la recesión económica, la inestabilidad monetaria, la sequía del crédito y el abatimiento del poder adquisitivo del mercado interno han contribuido fuertemente en la tarea de voltear a la industria nacional y ponerla a los pies de las corporaciones imperialistas. So pretexto de la mágica estabilización monetaria, el Fondo Monetario Internacional, que interesadamente confunde la fiebre con la enfermedad y la inflación con la crisis de las estructuras en vigencia, impone en América Latina una política que agudiza los desequilibrios en lugar de aliviarlos. Liberaliza el comercio, prohibiendo los cambios múltiples y los convenios de trueque, obliga a contraer hasta la asfixia los créditos internos, congela los salarios y desalienta la actividad estatal. Al programa agrega las fuertes devaluaciones monetarias, teóricamente destinadas a devolver su valor real a la moneda y a estimular las exportaciones. En realidad, las devaluaciones sólo estimulan la concentración interna de capitales en beneficio de las clases dominantes y propician la absorción de las empresas nacionales por parte de los que llegan desde fuera con un puñado de dólares en las maletas. En toda América Latina, el sistema produce mucho menos de lo que necesita consumir, y la inflación resulta de esta impotencia estructural. Pero el FMI no ataca las causas de la oferta insuficiente del aparato de producción, sino que lanza sus cargas de caballería contra las consecuencias, aplastando aún más la mezquina capacidad de consumo del mercado interno de consumo: una demanda excesiva, en estas tierras de hambrientos, tendría la culpa de la inflación. Sus fórmulas no sólo han fracasado en la estabilización y en el desarrollo, sino que además han intensificado el estrangulamiento externo de los países, han aumentado la miseria de las grandes masas desposeídas, poniendo al rojo vivo las tensiones sociales, y han precipitado la desnacionalización económica y financiera, al influjo de los sagrados mandamientos de la libertad de comercio, la libertad de competencia y la libertad de movimiento de los capitales. Los Estados Unidos, que emplean un vasto sistema proteccionista –aranceles, cuotas, subsidios internos jamás han merecido la menor observación del FMI. En cambio, con América Latina, el FMI ha sido inflexible: para eso nació. Desde que Chile aceptó la primera de sus misiones en 1954, los consejos del FMI se extendieron por todas partes, y la mayoría de los gobiernos sigue hoy día, ciegamente, sus orientaciones. La terapéutica empeora al enfermo para mejor imponerle la droga de los empréstitos y las inversiones. El FMI proporciona préstamos o da la imprescindible luz verde para que otros los proporcionen. Nacido en Estados Unidos, con sede en Estados Unidos y al servicio de Estados Unidos, el Fondo opera, en efecto, como un inspector internacional, sin cuyo visto bueno la banca norteamericana no afloja los cordones de la bolsa; el Banco Mundial, la Agencia para el Desarrollo Internacional y otros organismos filantrópicos de alcance universal también condicionan sus créditos a la firma y el cumplimiento de las Cartas de intenciones de los gobiernos ante el omnipotente organismo. Todos los países latinoamericanos reunidos no alcanzan a sumar la mitad de los votos de que disponen los Estados Unidos para orientar la política de este supremo hacedor del equilibrio monetario en el mundo: el FMI fue creado para institucionalizar el predominio financiero de Wall Street sobre el planeta entero, cuando a fines de la segunda guerra el dólar inauguró su hegemonía como moneda internacional. Nunca fue infiel al amo. La burguesía nacional latinoamericana tiene, bien es cierto, vocación de rentista, y no ha opuesto diques considerables a la avalancha extranjera sobre la industria, pero también es cierto que las corporaciones imperialistas han utilizado toda una gama de métodos del arrasamiento. El bombardeo previo del FMI facilitó la penetración. Así, se han conquistado empresas mediante un simple golpe de teléfono, después de una brusca caída en las cotizaciones de la Bolsa, a cambio de un poco de oxígeno traducido en acciones, o bien ejecutando alguna deuda por abastecimientos o por el uso de patentes, marcas o innovaciones técnicas. Las deudas, multiplicadas por las devaluaciones monetarias que obligan a las empresas locales a pagar más moneda nacional por sus compromisos en dólares, se convierten así en una trampa mortal. La dependencia en el suministro de la tecnología se paga caro: el know-how de las corporaciones incluye una gran pericia en el arte de devorar al prójimo. Al chantaje financiero y tecnológico se suma la competencia desleal y libre del fuerte frente al débil. Como las filiales de las grandes corporaciones multinacionales integran una estructura mundial, pueden darse el lujo de perder dinero durante un año, o dos, o el tiempo que fuere necesario. Bajan, pues, los precios, y se sientan a esperar la rendición del acosado. Los bancos colaboran con el sitio: la empresa nacional no es tan solvente como parecía: se le niegan víveres. Acorralada, la empresa no tarda en levantar la bandera blanca. El capitalista local se convierte en socio menor o en funcionario de sus vencedores. O conquista la más codiciada de las suertes: cobra el rescate de sus bienes en acciones de la casa matriz extranjera y termina sus días viviendo gordamente una vida de rentista. La propia Organización de Estados Americanos reconoce que la abundancia de recursos financieros de las filiales norteamericanas, «en momentos de muy escasa liquidez para las empresas nacionales, ha propiciado, en ocasiones, que algunas de esas empresas nacionales fuesen adquiridas por intereses extranjeros». La penuria de recursos financieros, agudizada por la contracción del crédito interno impuesta por el Fondo Monetario, ahoga a las fábricas locales. Pero el mismo documento de la OEA informa que, nada menos que el 95,7 por ciento de los fondos requeridos por las empresas norteamericanas para su normal funcionamiento y desarrollo en América Latina, provienen de fuentes latinoamericanas, en forma de créditos, empréstitos y utilidades reinvertidas. Esa proporción es del ochenta por ciento en el caso de las industrias manufactureras.
LOS ESTADOS UNIDOS CUIDAN SU AHORRO INTERNO, PERO DISPONEN DEL AJENO: LA INVASIÓN DE LOS BANCOS.
La canalización de los recursos nacionales en dirección a las filiales imperialistas se explica en gran medida por la proliferación de las sucursales bancarias norteamericanas que han brotado, como los hongos después de la lluvia, durante estos últimos años, a lo largo y a lo ancho de América Latina. La ofensiva sobre el ahorro local de los satélites está vinculada al crónico déficit de la balanza de pagos de los Estados Unidos, que obliga a contener las inversiones en el extranjero, y al dramático deterioro del dólar como moneda del mundo. América Latina proporciona la saliva además de la comida, y los Estados Unidos se limitan a poner la boca. La desnacionalización de la industria ha resultado un regalo. Es imposible conocer el simultáneo aumento de las actividades paralelas –subsidiarias, holdings, financieras, oficinas de representación en su magnitud exacta, pero se sabe que en igual o mayor proporción han crecido los fondos latinoamericanos absorbidos por bancos que, aunque no operan abiertamente como sucursales, están controlados desde fuera a través de decisivos paquetes de acciones o por la apertura de líneas externas de crédito severamente condicionadas. Toda esta invasión bancaria sirve para desviar el ahorro latinoamericano hacia las empresas norteamericanas que operan en la región, mientras las empresas nacionales caen estranguladas por la falta de crédito. Los departamentos de relaciones públicas de varios bancos norteamericanos que operan en el exterior pregonan, sin rubores, que su propósito más importante consiste en canalizar el ahorro interno de los países donde operan, para el uso de las corporaciones multinacionales que son clientes de sus casas matrices. Echemos al vuelo la imaginación: ¿podría un banco latinoamericano instalarse en Nueva York para captar el ahorro nacional de los Estados Unidos? La burbuja estalla en el aire: esta insólita aventura está expresamente prohibida. Ningún banco extranjero puede operar, en Estados Unidos, como receptor de depósitos de los ciudadanos norteamericanos. En cambio, los bancos de los Estados Unidos disponen a su antojo, a través de las numerosas filiales, del ahorro nacional latinoamericano. América Latina vela por la norteamericanización de las finanzas, tan ardientemente como los Estados Unidos.
UN IMPERIO QUE IMPORTA CAPITALES.
Lo que caracteriza al capitalismo moderno, en el que impera el monopolio, es la exportación de capital», había escrito Lenin. En nuestros días, como han hecho notar Baran y Sweezy, el imperialismo importa capitales de los países donde opera. En el período 1950-67, las nuevas inversiones norteamericanas en América Latina totalizaron, sin incluir las utilidades reinvertidas, 3. 921 millones de dólares. En el mismo período, las utilidades y dividendos remitidos al exterior por las empresas sumaron 12. 819 millones. Las ganancias drenadas han superado en más de tres veces el monto de los nuevos capitales incorporados a la región. Desde entonces, según la CEPAL, nuevamente creció la sangría de los beneficios, que en los últimos años exceden en cinco veces a las inversiones nuevas.
LOS TECNÓCRATAS EXIGEN LA BOLSA O LA VIDA CON MÁS EFICACIA QUE LOS «MARINES».
Al llevarse muchos más dólares de los que traen, las empresas contribuyen a agudizar la crónica hambre de divisas de la región; los países «beneficiados» se descapitalizan en vez de capitalizarse. Entra en acción, entonces, el mecanismo del empréstito. Los organismos internacionales de crédito desempeñan una función muy importante en el desmantelamiento de las débiles ciudadelas defensivas de la industria latinoamericana de capital nacional, y en la consolidación de las estructuras neocoloniales. La ayuda funciona como el filántropo del cuento, que le había puesto una pata de palo a su chanchito, pero era porque se lo estaba comiendo de a poco. El déficit de la balanza de pagos de los Estados Unidos, provocado por los gastos militares y la ayuda extranjera, crítica espada de Damocles sobre la prosperidad norteamericana, hace posible, al mismo tiempo, esa prosperidad: el Imperio envía al exterior sus marines para salvar los dólares de sus monopolios cuando corren peligro y, más eficazmente, difunde también sus tecnócratas y sus empréstitos para ampliar los negocios y asegurar las materias primas y los mercados. El capitalismo de nuestros días exhibe, en su centro universal de poder, una identidad evidente de los monopolios privados y el aparato estatal. Las corporaciones multinacionales utilizan directamente al Estado para acumular, multiplicar y concentrar capitales, profundizar la revolución tecnológica, militarizar la economía y, mediante diversos mecanismos, asegurar el éxito de la norte americanización del mundo capitalista.
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